A veces quisiera flotar en el mar sin sentir ese frío que me tuerce las articulaciones. Cierro los ojos en mi cama y entre olas grrises mi cuerpo flota casi al andar, mi espíritu. Hundo. En la deriva que azota a casi todo lo existente. Pensar pasar pesar, como si el transcurrir del tiempo fuera divagar sin pausa en aleatorio. El exceso de estática que hace pequeños cortocircuitos, y el ruido, ruedo, ruido, desagradable e invasivo como el helicóptero milico que no deja dormir ni ser dormido.
Mar, qué carajo le han hecho.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Miau?