No,
no busco a agresores sexuales supuestamente desaparecidos, ni intento
impedir su supuesto suicidio. Habiendo tantas mujeres y travas y niñas
desaparecidas, supongo que hay que re-pensar las prioridades. No
empatizo con la victimización del agresor sexual, siguiendo la línea de
las prioridades, hay hartas con quienes empatizar, incluso podríamos
empezar con nosotræs mismas ¿no? Empatizar con nosotræs mismas, que en
mayor o menor medida, hemos sido agredidas sexualmente, tal como
nuestras amigas, seres queridas, incluso con las no tan queridas y
desconocidas, a quienes aún sin conocerlas, pucha que da rabia que hayan
tenido que pasar por eso. No lo merecían, no lo merecíamos, no lo
merecemos, en ningún caso, bajo ninguna circunstancia. Y la sociedad,
las instituciones, los medios de comunicación, la gran mayoría de las
personas justifica que se nos agreda sexualmente, justifica a los
hombres que lo hacen, defiende a los hombres que lo hacen, se preocupa
más de exponer que “no todos los hombres son abusadores” que de defender
o apoyar a las sobrevivientes de abuso y violación, o de no alimentar
los juicios y prejuicios hacia quienes han/hemos sido agredidæs
sexualmente.
No empatizo con el agresor sexual, y si me sucediera,
si me llegara a suceder que empatizara con el agresor sexual, con el
feminicida, esperaría a que se me pase, buscaría ayuda para que se me
pase, intentaría de todo antes de ponerme a disparar contra la
sobreviviente de violencia sexual o contra la asesinada por crimen
misógino, lesbo-trans-ódico, racista. Ya está todo el mundo haciéndolo
gratuitamente, haciendo mierda a la sobreviviente. Ni siquiera es
necesario que el violentador sexual haga el show de “arrepentido”,
mayoritariamente lo van a perdonar igual, lo van a apoyar igual, todas
las escenas están plagadas de agresores sexuales y no pasa nada, ninguno
queda sin amigos, sin amantes o sin familia. El show de victimización
del agresor sexual, es sólo es para seguir atormentando a la persona que
fue agredida, para exponerla al juicio público, para aumentar el daño
ya hecho, para vulnerabilizar a todas las que se pueden llegar a atrever
a funar a sus abusadores/violadores. “Esto mismo les puede pasar a
ustedes” “el daño puede ser mayor, piénsatelo bien”.
Así que no. Me
rehúso a empatizar con el supuesto suicidio de alguien que pretende
cargar a su víctima con esa muerte. Te obligo a ser manoseada, te obligo
a cargar con mi muerte, te obligo a que públicamente se enjuicie si lo
que te hice fue grave o no, te obligo a que cualquiera pueda saber, te
obligo a que me perdones ¿eso es el arrepentimiento?
Me rehúso a
empatizar con el supuesto sufrimiento del macho que levanta su
autobiografía y su carrera artística usando a su víctima de agresión
sexual como trampolín.
Hay situaciones que realmente para lo
único casi que sirven es para dimensionar la tamaña cantidad de gente
que si tuviera que elegir entre apretar la soga suicida de la
sobreviviente de agresión sexual o la del abusador/violador, apretaría
la de la sobreviviente, y abrazaría al agresor.
Y también para no
olvidar que no hay espacios seguros y que la autodefensa para mujeres y
otras cuerpas en riesgo inminente ante el régimen hetero-cis-sexista
sigue siendo una necesidad prioritaria.
PD. No doy nombres y la
mayoría que me está leyendo sabe perfectamente a propósito de qué estoy
escribiendo esto ¿no? Bueno, así vemos cómo el hecho de no dar nombres
no es excluyente de que sea tan obvio de quien/quienes se está hablando.
Cosa que ese falso llorón tenía absolutamente claro, al momento de
exponer de cruel manera a la mujer que él abusó sexualmente.