A los feminicidas se les dice "animal" "bestia" "maricón" "monstruo" pero no son eso, son hombres, simples y normales hombres, tan normales y corrientes como cualquier hombre.
Sostener este imaginario del femicida y del violador como un ser anormal o desconocido, alimenta aún más la "inocencia" y vulnerabilidad con que se nos cría en esta sociedad. Ese imaginario también refuerza la idea de que el femicidio y la violación son hechos aislados (y no la constante que sabemos que es), también refuerza el impulso generalizado de no creerle a la sobreviviente y de extrañarse cada vez que se sabe de alguna agresión que cometió un weón... (por nombrar sólo algunas de las tantas cuestiones pencas que refuerza ese imaginario). El feminicida y el violador no es un animal, no es un monstruo, es un hombre como cualquiera que conocemos.


